Última oportunidad para salvar la temporada de invierno en Sierra Nevada

  • Última oportunidad para salvar la temporada de invierno en Sierra Nevada
  • Fecha: 27/01/2016

Después de unos meses de otoño invierno más cálidos de lo normal, Sierra Nevada ha vivido su peor temporada de esquí  desde 1995. La ausencia de lluvia y las temperaturas por encima de los cero grados, han hecho que la superficie esquiable no llegue a los dos km, algo realmente desastroso para Cetursa, los negocios de Prado Llano y para todos los amantes de la nieve.

 

Si alguien conoce bien Sierra Nevada y su vida empresarial es Jerónimo Páez, quien fue consejero delegado de Cetursa durante más de diez años. Lógicamente, la situación actual le preocupa; y no solo en términos económicos, sino también a nivel ecológico, ya que es un lugar al que ha visto crecer y en el que ha invertido mucha ilusión y esfuerzo. Tanto él como muchas otras personas, están convencidos de que todo esto tiene que ver con el cambio climático, un fenómeno del que ya estamos sufriendo sus consecuencias.

Aun así, se  está intentando salvar lo que queda de temporada; y gracias a los avances tecnológicos, parece que  finalmente, los aficionados a los deportes blancos se quedarán con un buen recuerdo del invierno de 2016. Para conseguir un final feliz, Cetursa impulsó el proyecto doce horas ininterrumpidas de esquí”, en el que unos cañones, mejorados desde el campeonato de 1995, fabricarían nieve continuamente. Por suerte, las altas temperaturas han dado una ligera tregua y será más fácil mantenerla.

A pesar de este pequeño bache, no hay motivo para desanimarnos, porque tanto los granadinos como nuestros visitantes sabemos bien que Sierra Nevada es un paraje natural inigualable a nivel internacional, en el que aparte de los deportes de invierno más conocidos, también se pueden disfrutar de otras muchas actividades en diferentes épocas del año; como senderismo en primavera o rutas nocturnas en verano. Por eso, aunque este año la temporada alta de Sierra Nevada haya sido bastante mejorable, no podemos olvidar que este monumento natural es mucho más que un paisaje blanco y que debemos hacer todo lo posible por conservarlo y fomentar el interés por su rica biodiversidad.

Después de unos meses de otoño invierno más cálidos de lo normal, Sierra Nevada ha vivido su peor temporada de esquí  desde 1995. La ausencia de lluvia y las temperaturas por encima de los cero grados, han hecho que la superficie esquiable no llegue a los dos km, algo realmente desastroso para Cetursa, los negocios de Prado Llano y para todos los amantes de la nieve.

Si alguien conoce bien Sierra Nevada y su vida empresarial es Jerónimo Páez, quien fue consejero delegado de Cetursa durante más de diez años. Lógicamente, la situación actual le preocupa; y no solo en términos económicos, sino también a nivel ecológico, ya que es un lugar al que ha visto crecer y en el que ha invertido mucha ilusión y esfuerzo. Tanto él como muchas otras personas, están convencidos de que todo esto tiene que ver con el cambio climático, un fenómeno del que ya estamos sufriendo sus consecuencias.

Aun así, se  está intentando salvar lo que queda de temporada; y gracias a los avances tecnológicos, parece que  finalmente, los aficionados a los deportes blancos se quedarán con un buen recuerdo del invierno de 2016. Para conseguir un final feliz, Cetursa impulsó el proyecto doce horas ininterrumpidas de esquí”, en el que unos cañones, mejorados desde el campeonato de 1995, fabricarían nieve continuamente. Por suerte, las altas temperaturas han dado una ligera tregua y será más fácil mantenerla.

A pesar de este pequeño bache, no hay motivo para desanimarnos, porque tanto los granadinos como nuestros visitantes sabemos bien que Sierra Nevada es un paraje natural inigualable a nivel internacional, en el que aparte de los deportes de invierno más conocidos, también se pueden disfrutar de otras muchas actividades en diferentes épocas del año; como senderismo en primavera o rutas nocturnas en verano. Por eso, aunque este año la temporada alta de Sierra Nevada haya sido bastante mejorable, no podemos olvidar que este monumento natural es mucho más que un paisaje blanco y que debemos hacer todo lo posible por conservarlo y fomentar el interés por su rica biodiversidad.