El arco olvidado de Granada

  • El arco olvidado de Granada
  • El arco olvidado de Granada
  • Fecha: 19/04/2016

El bosque de la Alhambra siempre ha sido uno de los lugares más misteriosos de la ciudad, es el guardián incondicional de nuestro palacio, ha presenciado batallas, ha sido refugio espiritual de muchos y ha visto pasar el tiempo. ¡Imposible imaginar cuántos secretos encierra en sus caminos!

Si has subido alguna vez por la ladera sur, al final de la cuesta de Gomérez, habrás visto un solitario arco que no conecta con ninguna parte. Aparentemente, no hay razón alguna por la que está ahí, pero si miramos unos siglos atrás lo entenderemos todo.

Este arco de la época nazarí, en realidad, era la entrada de una de las plazas más famosas de la ciudad ¿Adivinas cuál? Pues nada menos que de la emblemática Plaza Bib-Rambla, que allá por el siglo XI estaba flanqueada por una muralla. Ahora parece una ruina abandonada, ahogada por los árboles y las plantas que trepan por sus jambas, pero en su día, era el famoso “arco de las orejas”, llamado así porque de él colgaban las orejas que se les cortaban a los delincuentes.

Otra teoría sobre su nombre es la que afirma que el arco fue construido encima de un tablao flamenco, y que cuando éste un día se derrumbó, los vándalos les cortaron las orejas a las folclóricas que quedaron sepultadas por las ruinas  para llevarse sus pendientes.

Fuera como fuese, a  día de hoy, aún no se sabe exactamente cuál es el origen de este misterioso arco, pero siguió ahí durante muchos siglos,  hasta que finalmente, se hizo viejo; y por su deterioro, empezó a ser peligroso para los viandantes.

Sin que nadie se preocupara por mantenerlo en pie, a principios del siglo XX, el Ayuntamiento de Granada decidió llevárselo al bosque de la Alhambra, donde sigue esperando a reaparecer en el recuerdo de los granadinos.